Estas son las convicciones y actitudes centrales sobre las que se ha construido
Aldeas Infantiles SOS en todo el mundo, y son la base de nuestro éxito. Estos valores perdurables guían nuestras acciones, decisiones y relaciones a medida que nos esforzamos por cumplir con nuestra misión.
Audacia: porque actuamos.
Hemos desafiado los métodos tradicionales en la atención a niños y niñas huérfanos y continuamos introduciendo innovaciones en los conceptos de atención al niño y la niña. Ayudamos a niños y niñas que no tienen a quién recurrir. Con sensibilidad y al mismo tiempo con confianza estamos decididos a cuestionar, aprender y actuar en favor de los niños y niñas en todo el mundo.
Compromiso: porque cumplimos nuestras promesas.
Estamos dedicados a ayudar a generaciones de niños y niñas a tener una mejor vida. Logramos esto cultivando relaciones duraderas con nuestros donantes, colaboradores y con las comunidades en donde nos establecemos. Estamos convencidos de que al realizar un compromiso a largo plazo obtendremos un impacto significativo y sostenible.
Confianza: porque creemos en cada persona.
Creemos en las habilidades y potencialidades de cada uno. Nos apoyamos y respetamos mutuamente, y construimos un entorno donde podemos cumplir nuestras responsabilidades con confianza. Este ambiente de confianza nos inspira a compartir nuestras experiencias y a aprender uno del otro.
Responsabilidad: porque somos socios confiables.
Desde 1949 hemos construido una base de confianza con donantes, gobiernos y otros socios que nos apoyan en nuestra misión. Nuestra mayor responsabilidad es garantizar el bienestar de los niños y niñas asegurando altos estándares de atención. Para lograrlo, nos comprometemos a usar todos los fondos y recursos criteriosamente, con respeto y responsabilidad.