Los jóvenes de Aldeas realizan un corto por los derechos

En el marco de la propuesta del Proyecto SC Johnson, adolescentes y jóvenes de la Aldea Infantil SOS de Oberá asistieron a distintos talleres de capacitación y concientización, para realizar un cortometraje sobre los derechos humanos. El objetivo del proyecto de trabajo es contribuir a la formación de adolescentes y jóvenes como ciudadanos activos y agentes de cambio.

En primera instancia, los jóvenes realizaron un diagnóstico participativo para considerar y elegir una problemática en la que se vieran vulnerados los derechos de las personas. Una vez realizado, acordaron tomar la temática de la discapacidad, indagando sobre la situación de niños y jóvenes que viven en la comunidad e identificando situaciones de discriminación desde esta perspectiva. 

Al mismo tiempo, los jóvenes se capacitaron con Axel Monzú, quien les brindó talleres de Técnicas de grabación de videos, fotografía y edición. De esta manera, le dieron forma a su objetivo de realizar un cortometraje que lleve a la reflexión e inspire a la comunidad, dando pie a un nuevo proyecto de trabajo donde realizarán una tarea comunitaria concreta en favor de la restitución de derechos.

Una vez que terminaron la etapa de capacitación, con las cámaras en mano y un cuadernito de notas, los jóvenes comenzaron a grabar sus primeras imágenes para el cortometraje, acompañados de un hermoso día.

Luego de conocer y recorrer instituciones que trabajan con personas con necesidades especiales, comenzaron con las entrevistas. Así fue como conocieron a Milagros, una adolescente de 13 años que tiene una condición que no le permite mover los brazos ni las piernas, se moviliza a través de una silla de ruedas y asiste a una escuela de educación especial.

Al llegar a su casa, los jóvenes fueron recibidos muy cariñosamente por la familia y durante la tarde conversaron con ellos, compartiendo unos ricos mates: Mili les contó sobre las actividades que realiza durante la semana, sobre sus gustos musicales y anécdotas. Antes de irse, el papá de Mili agradeció muy feliz la visita.

Fue una experiencia muy enriquecedora para los jóvenes, quienes se sintieron muy conmovidos por la realidad de la jovencita, volvieron con mucho entusiasmo y ganas de seguir trabajando en la promoción del ejercicio pleno de los derechos y la responsabilidad que les implica.

¡Muy pronto tendremos más novedades de este hermoso proyecto!
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