1° de diciembre - Día Mundial de Lucha Contra el Sida

Si bien se han logrado importantes hallazgos desde la medicina a lo largo de los años, todavía existen millones de personas afectadas y discriminadas por ser portadoras de VIH, principalmente en zonas vulnerables.
En 1981 se diagnosticó el primer caso de VIH/Sida. Hoy, 34 años después, esta enfermedad sigue afectando a una gran parte de la población mundial sin discriminar por orientación sexual, raza o condición social, niños, adolescentes, jóvenes o adultos. 

Si bien se han logrado importantes hallazgos desde la medicina a lo largo de los años, aún mueren millones de personas año tras año, afectando fundamentalmente a las zonas más desfavorecidas del planeta.

En particular, los niños y niñas son una población que se ve doblemente afectada por esta problemática, no solo porque pueden ser portadores del virus del VIH, sino porque la enfermedad también los ha dejado huérfanos.

Por eso, en Aldeas Infantiles creemos que es fundamental que un niño o niña  portador de VIH no pierda su condición de tal por el hecho de portar la enfermedad. Es necesario que pueda disfrutar de la escolaridad, hacer deportes, desarrollar la creatividad, acceder a una adecuada atención de la salud,  sentirse parte de un grupo de pares y contar con un grupo familiar que lo contenga y acompañe en su desarrollo.

La Convención sobre los Derechos del Niño es clara cuando establece que los Estados garantizaran el acceso a la salud de todos los niños y niñas, sin discriminación alguna (art. 24 y art.2). Esto significa que es el Estado el primer responsable de generar, sostener y fortalecer aquellos programas que apuntan al acompañamiento de las familias con HIV.

Desde las Organizaciones de la Sociedad Civil y en nuestro rol de corresponsables del Estado, asumimos nuestro compromiso de generar espacios a partir de los cuales se brinde una respuesta a esta problemática. En este sentido, desde Aldeas Infantiles SOS venimos trabajando en articulación con otras organizaciones dedicadas a la temática como, por ejemplo, Fundación Huésped, donde adolescentes y jóvenes de los distintos programas desarrollan actividades de promoción de la salud y prevención. Esta participación  contribuye a que se incorporen hábitos de cuidado y prevención al mismo tiempo que promueven acciones de sensibilización a la comunidad.

Brindar información y disminuir el desconocimiento que aún se tiene sobre la enfermedad es un largo camino que queda por recorrer. Hoy, 1º de diciembre "Día Mundial de la lucha contra el SIDA", renovamos ese compromiso y apostamos fuertemente a trabajar con los niños, niñas, adolescentes y jóvenes para promover prácticas inclusivas que apunten a promover el cuidado, el respeto y la tolerancia y, a partir de allí, disminuir la discriminación.
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