Pasión por el violín


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Victoria ama su violín, ella lo cuida, lo lustra y lo mantiene reluciente. En sus ratos libres estudia, practica sus ejercicios, y de a poco va mejorando su técnica. Con tan solo diecisiete años hace un gran esfuerzo por superarse, y cada vez toca un poco mejor el instrumento que tanto le apasiona.
Pero no está sola en esto, desde hace varios años comparte esta afición con sus dos hermanas, Cristal y Elena. Siempre que pueden se juntan a estudiar y se ayudan entre las tres.

¡En la aldea son las invitadas de honor!

Cada vez que se organiza algún evento en la aldea de Luján, alguna celebración en donde todos estén reunidos, las artistas se encargan de hacer un pequeño concierto y musicalizar el festejo.

Hace un par de años, Vicky vivió un momento hermoso gracias a la música, tuvo la oportunidad de viajar junto a sus dos hermanas a la ciudad de Córdoba para tocar en vivo por primera vez. La orquesta en la que participan daba un concierto, ¡y se presentaron frente a un montón de personas! Vicky estaba muy nerviosa en los momentos previos, pero, acostumbrada a tocar frente al público de la aldea, rápidamente se soltó y se sintió como en casa. Todo salió bien ese día y su debut como violinista fue pura felicidad.

Pero su vena artística va más allá…

En abril del 2016, algunos chicos de la Aldea fueron a ver uno de los shows que hizo el Cirque du Soleil en Buenos Aires. Viajaron todos juntos a la capital, pensando que iban a ver lo que ellos creían un circo tradicional, con malabaristas, payasos o animales. Desde que vieron la escenografía quedaron todos boquiabiertos, fascinados con la magnitud, y cuando empezó la función no lo podían creer. “En algunas partes me asusté mucho, porque pensé que se iban a caer haciendo todos esos trucos”, decía Vicky asombrada.

Y tanto se entusiasmó Vicky con semejante experiencia, que para el festejo del Día del Niño, en agosto, decidió protagonizar el festejo. En la Aldea armaron los disfraces, ella consiguió su peluca de colores, su nariz de payaso, se maquilló, y junto con jóvenes armaron un hermoso festejo. Realmente hizo feliz a un montón de niños que después corrían a sacarse fotos con ella.

¡No hay duda que los escenarios no la asustan para nada!