La Oportunidad de ser Joven

Desde 1999 y a partir de una resolución de Naciones Unidas, cada 12 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Juventud. Incidir positivamente en la compleja situación que viven hoy las juventudes es el principal desafío que Estados y sociedad enfrentamos.
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Sensibilizar acerca de las problemáticas que enfrentan los jóvenes requiere en primer lugar reconocer y visibilizar la existencia de variadas y heterogéneas identidades juveniles. En cada contexto social, se entrecruzan diferentes modos de ser joven. Identificar esas diferencias para brindar respuestas específicas  desde la perspectiva de derechos  es un desafío que aún  está pendiente.
 
Según datos estadísticos de la OIT, 30 millones de jóvenes de América Latina y el Caribe no estudian ni trabajan en forma remunerada. Esto limita su desarrollo y sus oportunidades en el futuro. Un amplio abanico de razones explica esta situación: educación deficiente y excluyente, falta de asesoramiento, desajuste entre las capacidades desarrolladas y los requisitos del mercado, entre las principales. Otro dato revelador es que 6 de cada 10 jóvenes que consiguen algún tipo de actividad laboral lo hacen en empleos informales, que implican malas condiciones, falta de protección legal, baja productividad y bajos salarios.
 
La exclusión social y el desempleo se vinculan directamente con las posibilidades educativas a las que acceden  adolescentes y jóvenes. Según el último estudio presentado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, si bien la educación secundaria es obligatoria en Argentina, cerca de 500.000 adolescentes están fuera de la escuela y de los que logran acceder solo el 45% concluye la secundaria.
 
Estos datos muestran una situación de gran desigualdad en el presente que se trasladará al futuro inmediato en términos de acceso a oportunidades laborales y de desarrollo personal. Revertir este proceso requiere de un compromiso de la sociedad en su conjunto pero fundamentalmente del Estado que debe garantizar una sociedad inclusiva con igualdad de oportunidades para todos.
 
Este 12 de agosto hacemos un  llamado de atención. Es necesario atender los problemas que están sin resolver y que nos interpelan acerca de qué sociedad queremos para el futuro.   
 
Para asegurar el desarrollo y la inclusión social de los jóvenes es imprescindible actuar ya. Educación de calidad, empleo decente y espacios de participación son los principales derechos vulnerados de las y los adolescentes; y son la llave para el futuro. Las oportunidades y las juventudes tienen algo en común: no pueden esperar.