Jardines de Infantes
Siempre que sea posible, los niños y niñas de las familias de las Aldeas van a los Jardines de Infantes disponibles en la zona, pero cuando no hay suficiente oferta, Aldeas Infantiles planifica y busca los medios para construir Jardines propios.
Estos siempre se desarrollan teniendo en cuenta las necesidades de los vecinos y están abiertos a toda la comunidad.
En los Jardines los niños y niñas alternan actividades planeadas con juegos libres. Estos últimos les enseñan a tomar decisiones propias desde muy temprano, de acuerdo a sus propias ideas y sin presiones. En los momentos más pautados, se familiarizan con su nuevo entorno, incorporan las reglas necesarias para la vida en comunidad, aprenden a manejar los diversos materiales y así van desarrollándose en los planos motriz, intelectual, emocional y social.
En la sala de 5 se asigna especial importancia a los programas de enseñanza preescolar, que preparan a los niños para alcanzar la madurez escolar. Los maestros son seleccionados cuidadosamente: además de ser profesionales calificados, deben tener excelentes cualidades personales.
Escuelas
Niña realizando los deberes escolares
Siempre procuramos que los niños y niñas que viven en las Aldeas asistan a colegios de los barrios vecinos, para promover sus vínculos con otros niños y su integración a la comunidad. Sólo desarrollamos escuelas propias cuando el acceso a la educación no está garantizado en la comunidad cercana a la Aldea.
Nuestras escuelas siempre están abiertas a los vecinos, y brindan un importante servicio a los niños, niñas y a sus familias mediante nuestras tareas de contención familiar y prevención.
Las Escuelas SOS Hermann Gmeiner, que frecuentemente son consideradas “escuelas modelo”, siempre son reconocidas oficialmente e imparten la enseñanza de acuerdo con los planes de estudio vigentes en cada país.
Allí se imparte tanto educación primaria como secundaria, y muchas veces, según las necesidades de la zona, incluyen establecimientos de formación profesional. En todo el mundo los cursos tienen un máximo de 40 alumnos y todos los docentes son locales.
Centros de Formación Profesional
Cuando terminan la escuela, la mayoría de los jóvenes se enfrenta a mercados laborales exigentes, con altos niveles de desempleo. En los Centros de Formación Profesional procuramos ofrecerles las condiciones necesarias para que puedan encaminar su vida independiente y hacer frente a los futuros desafíos sociales y económicos.
La construcción de estos centros se lleva a cabo teniendo en cuenta una cantidad importante de variables: la diversificación de los mercados de trabajo, los factores económicos nacionales, la oferta de empleos, el trasfondo social de cada uno de los jóvenes, sus perspectivas individuales y hasta el lugar donde estará emplazado.
Como resultado de este análisis, los contenidos que brindamos varían desde talleres de carpintería, mecánica o cocina a pequeños emprendimientos agrícolas e industriales. Muchas veces se establecen alianzas con empresas locales, que ofrecen prácticas laborales para ayudar a los jóvenes a reunir experiencia, llevan adelante análisis del mercado y brindan orientación profesional.
La duración, los contenidos, los docentes y las prácticas que se hacen en estos centros respetan la normativa vigente en cada país al respecto, y siempre concluyen con un diploma oficial o certificado de estudios. En todo el mundo hay más de 120 Centros de Formación Profesional.