ALDEAS INFANTILES SOS ARGENTINA – 01.05.26

1° de mayo: trabajar también es poder elegir

Este Día del Trabajador nos invita a analizar las barreras que todavía impiden que los y las jóvenes accedan a oportunidades laborales sostenibles, reales y de calidad.

En Argentina, el empleo joven atraviesa desafíos estructurales que condicionan las trayectorias de miles de personas. De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desocupación entre jóvenes sextuplicó, en promedio, la de la población adulta. Asimismo, quienes lograron insertarse lo hicieron en condiciones de informalidad, inestabilidad y bajos ingresos.

En Aldeas Infantiles SOS creemos que esta fecha es una buena oportunidad para reflexionar sobre este panorama desalentador. Porque el desafío no es solo acceder a un empleo, sino también sostenerlo en el tiempo y construir un recorrido laboral que permita autonomía y el desarrollo de un proyecto de vida digno.

Actualmente, existen dos grandes barreras que dificultan ese camino: la persistencia de trayectorias educativas incompletas y una fuerte desconexión entre las oportunidades laborales existentes y las condiciones de vida reales de los jóvenes. Esta situación se refleja en nuestros Programas: 9 de cada 10 mujeres que forman parte de nuestros espacios de Empleabilidad no completaron la escuela primaria o secundaria.

Muchas de ellas -que, vale destacar, son quienes más asisten a estos encuentros- combinan la necesidad de generar ingresos con tareas de cuidado que limitan su disponibilidad horaria, su continuidad educativa y la posibilidad de pensar en su propio desarrollo laboral. Estas trayectorias no responden a una falta de interés o motivación, sino a la necesidad de comprender los múltiples obstáculos que enfrentan los y las jóvenes al momento de buscar trabajo.

Por eso, entendemos a la empleabilidad como un proceso amplio. El objetivo no es solamente conseguir empleo, sino tener ingresos propios, retomar los estudios cuando sea posible e imaginar un proyecto de vida. También aprendimos que no alcanza con mirar a la persona. Durante mucho tiempo se puso el foco en lo que “falta” (más formación, experiencia y herramientas). Pero la realidad muestra que las oportunidades también dependen del entorno: de empresas dispuestas a abrir sus puertas, de políticas públicas que acompañen y de organizaciones que sostengan esos procesos en el tiempo.

A esto se suma otra dimensión igual de importante: la calidad del empleo. Muchas de las oportunidades disponibles para jóvenes se concentran en sectores como servicios, gastronomía, trabajo doméstico u oficios, donde predominan la informalidad y la inestabilidad. Esto genera una tensión crítica: se consigue trabajo, pero no necesariamente estable, lo que impacta de manera concreta en la vida cotidiana.  

Frente a este escenario, el acompañamiento resulta fundamental. La inserción laboral no es una colocación puntual, sino un proceso que necesita apoyo antes, durante y después. Sin en el apoyo adecuado, muchas veces es imposible sostener un empleo, construir redes o transformar una oportunidad inicial en un proyecto duradero.

En Aldeas Infantiles SOS Argentina estamos comprometidos con la generación de oportunidades reales en las comunidades donde estamos presentes. Solo en 2025, brindamos espacios de orientación laboral a más de 100 personas. Durante más de 6.000 horas de formación, impulsamos capacitaciones sobre el armado de un CV, simulaciones de entrevistas, desarrollo de habilidades, educación financiera y emprendedurismo. También facilitamos prácticas laborales, fortalecimos vínculos con Empresas Amigas SOS y organizamos espacios de encuentro para fortalecer redes.

Pero, sobre todo, dedicamos tiempo a comprender las aspiraciones de los y las jóvenes. Cuando preguntamos por qué quieren participar en estos encuentros, la respuesta más común no era “conseguir trabajo”, sino “tener mi propio dinero”. Detrás de esta frase, hay algo más profundo: el deseo de poder decidir, organizar y proyectar su vida.

Este 1° de mayo, hacemos un llamado a visibilizar esta situación, reconociendo a la empleabilidad como un desafío colectivo que requiere intervenciones integrales, sostenidas y comprometidas con la realidad de las personas.

Trabajar es mucho más que un empleo o una capacitación. Es el primer paso para elegir y construir un futuro mejor.