ALDEAS INFANTILES SOS – 12.08.25

Por un presente más justo para nuestras juventudes y un futuro con oportunidades 

Cada 12 de agosto, el Día Internacional de la Juventud nos invita a reconocer el potencial de las nuevas generaciones y a identificar las condiciones reales que enfrentan para desarrollar sus proyectos de vida. En un país como Argentina, donde más de 8 millones de personas tienen entre 15 y 30 años, no se trata de una fecha más, es una oportunidad para reflexionar críticamente sobre las deudas estructurales que persisten con las juventudes y sobre el rol que nos toca asumir como sociedad. 

Actualmente, las juventudes enfrentan obstáculos que son múltiples y desiguales. La tasa de desempleo juvenil es alarmante y los mecanismos de acceso al primer empleo formal siguen siendo escasos. Según INDEC, en el primer trimestre de 2025, los jóvenes representaron más de la mitad de los desocupados urbanos en Argentina y, a esta exclusión del empleo, se incorpora una tasa alta de informalidad entre quienes logran insertarse, lo que demuestra altos niveles de precariedad y falta de oportunidades laborales sostenibles. Las barreras para acceder a una vivienda, a servicios de salud mental o a una educación de calidad también persisten, mientras que su voz suele estar subrepresentada en los espacios institucionales de toma de decisiones. Quienes transitan o egresan de sistemas de cuidado alternativo, además, enfrentan desafíos adicionales para ejercer su autonomía en igualdad de condiciones. 

Nuestra experiencia en la implementación de programas de empleabilidad, casas de pre-egreso y acompañamiento a adolescentes sin cuidados parentales nos muestra a diario que la construcción de autonomía no puede depender únicamente del esfuerzo individual. Es imprescindible una presencia activa del Estado, con recursos adecuados, marcos normativos claros y voluntad política para sostener políticas de largo plazo, especialmente en un contexto donde la desigualdad social profundiza las brechas existentes. 

Este 12 de agosto no puede ser solo una fecha para celebrar la presencia de las juventudes. Tiene que ser también un llamado a la acción para construir un presente más justo y un futuro con igualdad de oportunidades. Esto solo es posible si se parte de una escucha activa hacia los y las jóvenes, lo que implica reconocer su protagonismo y su derecho a participar en la formulación, implementación y evaluación de las decisiones que los afectan. La participación juvenil no puede ser una instancia decorativa, debe estar en el centro de las políticas que buscan transformar su realidad.   

Desde Aldeas Infantiles SOS reafirmamos la necesidad urgente de avanzar hacia un Plan Integral de Juventudes que contemple, de manera articulada y sostenida en el tiempo, políticas públicas destinadas a garantizar derechos y a construir oportunidades reales. Desde nuestro lugar, continuamos trabajando para que cada joven pueda desplegar su proyecto de vida en libertad, con derechos garantizados y acompañado por una comunidad que lo reconozca como sujeto de transformación y de dignidad.