HISTORIAS DE ALDEAS INFANTILES – 20 marzo 2019

El viaje de estudio de Andrea

Andrea siempre fue una alumna brillante, le encantaba asistir a la escuela. Tal es así que fue la abanderada de su clase. En su vida de estudiante aprendió mucho de historia, geografía, ciencias sociales y naturales. Le gustó mucho lengua y educación física, no tanto matemáticas pero hizo todo el esfuerzo para sacarla adelante también.

En cambio con la asignatura “ingles” siempre tuvo una afinidad especial. Desde que la tuvo como materia en segundo año se preocupó por prestar especial atención, hacer las tareas, y aprender cada vez un poco más. El entusiasmo por conocer nuevas palabras y frases nuevas se hizo cada vez grande. Cuando miraba sus películas favoritas descubrió que comprendía algunos de los diálogos y supo que algo tenía que hacer.

Mientras cursaba su último año de secundario, se inscribió en un instituto de idiomas, al que asistía dos veces por semana, después del colegio, para seguir aprendiendo inglés.  Disfrutaba mucho de ese espacio conociendo gente nueva, tan entusiasmada como ella; veía en el estudio del idioma una herramienta importante para su futuro.

Con el entusiasmo característico de las personas que persiguen un sueño, ahora Andrea tenía un nuevo objetivo: realizar un viaje de intercambio y conocer otro país para perfeccionar su conocimiento de inglés. En Aldeas Infantiles SOS hay una larga tradición de adolescentes que lo han hecho, participando de Colegios Unidos del Mundo, un movimiento educativo que promueve este tipo de experiencias. Andrea, al tanto, puso todas sus energías en obtener una beca que le permitiera cumplir su sueño. Mientras tanto, seguía estudiando y transitando con éxito su último año del secundario.

La posibilidad, sin embargo, llegó por otro lado. Un padrino que acompaña a Andrea desde hace varios años, enterado de su entusiasmo y de su nuevo proyecto, decidió hacerle un importante regalo: un curso en un país de habla inglesa, a elección de Andrea. La joven, con una alegría tan inmensa como su sorpresa, se puso de inmediato a investigar opciones, lugares, cursos.

Finalmente decidió realizar el viaje a Londres. Le interesó conocer el país del viejo continente por su historia, costumbres y por ser la cuna del idioma que está aprendiendo.

Viajará en junio pero ya tiene todo listo. Lo vive con una mezcla de nerviosismo y ansiedad. Con 18 años recién cumplidos, y el secundario apenas terminado, Andrea sabe que se va a vivir una experiencia única, pero está preparada.

La esperan un curso de cuatro semanas en esa ciudad, y un montón de nuevos amigos, experiencias y aprendizajes.