4 de octubre
– 04.10.25
Educación Sexual Integral: una herramienta clave para prevenir violencias
Este 4 de octubre se cumplen 19 años de la sanción de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI), aprobada en 2006. Esta ley marcó un hito político, colectivo, educativo y cultural que permitió crear el Programa Nacional de ESI con el propósito de garantizar el derecho de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos a recibir educación sexual integral en todos los niveles, modalidades y tipos de gestión del sistema educativo.
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Por Alejandra Perinetti, Directora Nacional de Aldeas Infantiles SOS Argentina.
La ESI es una pieza clave para que las infancias y juventudes conozcan su cuerpo, sus transformaciones, reconozcan emociones, desarrollen vínculos respetuosos y aprendan a identificar situaciones de abuso, discriminación o violencia. También es clave en la prevención del embarazo no intencional en la adolescencia, de las infecciones de transmisión sexual, y en la promoción de la igualdad de género, el cuidado del propio cuerpo y el reconocimiento de la diversidad.
La ESI no invade la intimidad familiar, sino que garantiza derechos fundamentales como el acceso a la información de calidad, la autonomía para la toma de decisiones informadas y la protección contra las violencias.
Los datos refuerzan su importancia. Un estudio del Ministerio Público Tutelar [1](2019) evidenció que entre el 70% y el 80% de niñas, niños y adolescentes de 12 a 14 años pudieron reconocer que habían sido abusados después de haber recibido clases de ESI. De manera similar, la investigación de Casa FUSA (2021) mostró que el 62,5% de quienes no pudieron identificar situaciones de violencia no habían participado de espacios de ESI, mientras que más del 50% de jóvenes encuestados afirmó que sí pudieron detectar casos de violencia en su grupo de pares gracias a estos contenidos.
En el campo de la salud, la ESI fue determinante en la implementación del Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (Plan ENIA). Entre 2017 y 2021, la tasa de fecundidad en adolescentes de 13 a 17 años se redujo un 58%, y en niñas de 10 a 12 años un 67%, logros directamente vinculados a la puesta en marcha del Plan.
A pesar de los avances logrados, la implementación de la Ley enfrenta hoy grandes desafíos. Tal como revela el informe del Movimiento Federal XMÁS ESI[2] “La Educación Sexual Integral como política pública en Argentina. Estado de situación diciembre 2024”, el panorama muestra un fuerte desfinanciamiento del Programa Nacional y la ausencia de acciones sostenidas a nivel federal ponen en riesgo su implementación. El informe también advierte que, si bien, 13 jurisdicciones aún sostienen programas con el enfoque de la Ley, lo hacen con menos fondos, equipos reducidos y un giro hacia la individualización de las problemáticas sociales que diluyen el espíritu integral de la normativa.
A 19 años de su aprobación, la ESI sigue siendo una política imprescindible para la construcción de sociedades más justas, igualitarias y libres de violencias. Su fortalecimiento requiere no solo voluntad política, sino también el compromiso de las comunidades educativas, las familias y las organizaciones sociales para sostenerla como un derecho irrenunciable para cada niña, niño y adolescente.
Desde Aldeas Infantiles SOS estamos comprometidas/os con generar espacios que promuevan el dialogo y que garanticen que las y los NNAJ que participan en nuestros programas puedan ejercer sus derechos con acceso a información de calidad. Adoptamos un enfoque de políticas de género en todos nuestros programas y espacios de cuidado e invitamos a todas las organizaciones que trabajan con niñas, niños, adolescentes y jóvenes a sumar esfuerzos para seguir generando espacios de conciencia y trabajo de la Educación Sexual Integral como una herramienta fundamental para el acceso a derechos.
[1] https://mptutelar.gob.ar/la-educaci%C3%B3n-sexual-en-los-colegios-dio-buenos-resultados
[2] https://argentina.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/informe-relevamiento-esconesi_0.pdf