ALDEAS INFANTILES SOS
– 10.09.26
Salud mental y adolescencias: una realidad que exige respuestas urgentes
El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la necesidad de brindar acompañamiento y cuidados integrales que garanticen el bienestar de las juventudes.
Un reciente informe del Observatorio de Política Criminal (OPC) reveló un dato alarmante: en 2025, la tasa nacional de suicidios alcanzó los 11,8 casos cada 100.000 habitantes, superando el promedio mundial de 9,1 estimado por la Organización Mundial de la Salud. La investigación también señaló que el suicidio constituye la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 34 años.
Estos datos se suman a los difundidos por investigadores de la Universidad de Buenos Aires, que muestran la dimensión del malestar que atraviesan muchos jóvenes. En el estudio, 7 de cada 10 manifestaron sentir nervios o ansiedad con frecuencia, mientas que más de la mitad de los encuestados experimentaron depresión, desgano o tristeza.
No estamos frente a experiencias aisladas. Las cifras muestran que el abordaje de la salud mental de adolescentes y jóvenes es una cuestión urgente que requiere atención y respuestas concretas de quienes formamos parte del Sistema de Protección.
Estas situaciones pueden estar atravesadas por múltiples factores. Entre ellos se encuentran la hiperconexión y la virtualidad como característica en la construcción de vínculos sociales lábiles, la incertidumbre económica, el desempleo y la violencia en todas sus formas, entre otros. Cuando una o varias de estas circunstancias se profundizan, afectan el bienestar y las oportunidades de desarrollo de chicos y chicas, más aún cuando se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
Frente a este escenario, acompañar requiere un compromiso colectivo. Familias, escuelas, espacios de trabajo, comunidades, organizaciones e instituciones de salud tienen un papel fundamental en la prevención de esta problemática. Se deben promover espacios donde se hable del tema, se detecten señales de alerta que indiquen algún tipo de necesidad de escucha y se permita que las y los jóvenes puedan expresar lo que sienten sin prejuicios. Esto también requiere fortalecer las políticas públicas. Contar con servicios de salud mental sostenidos en el tiempo es clave para que quienes experimentan síntomas o trastornos reciban orientación y atención profesional.
Por eso, en Aldeas Infantiles SOS Argentina trabajamos día a día para que ningún joven y adolescente enfrente esta realidad solo. Para ello, garantizamos cuidados de calidad mediante la presencia continua de equipos capacitados con un enfoque sensible al trauma. Creemos que la base de la prevención radica en la construcción de vínculos significativos; por eso, nos aseguramos de que cada participante cuente con referentes adultos en quien confiar, un pilar estable que los acompañe a procesar y afrontar las diversas situaciones de la vida cotidiana que impactan en su bienestar.
En este marco, la prevención también exige una atención constante y consciente para la detección temprana de señales de alarma. A través de la creación de espacios seguros de diálogo y escucha activa, propiciamos entornos donde es posible comprender lo que los atraviesa, identificando cambios emocionales o de conducta sin juzgar. Esto facilita que los adolescentes puedan expresar lo que sienten y permite que cualquier intervención sea realizada de manera oportuna, adecuada y empática.
Finalmente, nuestro abordaje integral busca consolidar entornos seguros que promuevan la autonomía progresiva y el bienestar emocional a largo plazo. No solo nos enfocamos en la respuesta inmediata, sino en promover capacidades de autocuidado que fortalezcan su resiliencia. Al mismo tiempo, trabajamos activamente en articular y reforzar las redes de contención comunitarias e institucionales que rodean a los y las jóvenes, asegurando que dispongan de los recursos necesarios para construir sus propios proyectos de vida con plena libertad y responsabilidad.
En un contexto que roza la emergencia, tenemos que hablar de salud mental. No obstante, nuestro compromiso no puede quedar en palabras: debemos llevarlo a acciones concretas que ponga en el centro a las juventudes, escuchen sus voces y garanticen su seguridad y contención.
Si vos o alguien que conocés está atravesando un momento difícil, podés comunicarte a los siguientes teléfonos de asistencia:
- Dispositivo de Orientación y Apoyo en la Urgencia de Salud Mental: 0800-999-0091 (línea gratuita para todo el país, las 24 horas del día los 365 días del año).
- Centro de Asistencia al Suicida (CAS): (011) 5275-1135 (línea para todo el país) o 135 (línea gratuita desde CABA y GBA).
- Salud Mental Responde: 0800-333-1665 (línea gratuita desde CABA).
- Subsecretaría de Salud Mental: 0800-222-5462 1665 (línea gratuita desde PBA).