VOCES DE ALDEAS – 22.04.26

Un camino de compromiso con la infancia y la comunidad 

Melina Arrieta cumple 15 años en Aldeas Infantiles SOS. Como directora de la Filial Rosario, repasa el crecimiento de la filial, el trabajo en comunidad y el compromiso que la impulsa a seguir eligiendo nuestra organización cada día. 

El camino de Meli junto a Aldeas comenzó en 2011, ella se encontraba trabajando en el ámbito de la salud pública y del tercer sector, hasta que se topó con la oportunidad de sumarse a Aldeas.  

“Una amiga que trabajaba en la organización me comentó que estaba abierta la convocatoria para un puesto y que veía mi perfil para ese rol”, recuerda. Después de interiorizarse en la misión de la organización y atravesar el proceso de selección, comenzó a trabajar como responsable territorial del Programa de Fortalecimiento Familiar y Comunitario en Rosario. 

“Era una filial muy pequeñita cuando empecé, éramos tres personas, pero fuimos creciendo. Con el paso del tiempo, se consolidó nuestra labor, se abrieron nuevas alternativas y se sumaron más colaboradores al equipo”, cuenta.   

Hoy Melina se desempeña como directora de la filial Rosario y su rol implica acompañar y garantizar que todos los servicios que ofrece Aldeas en la ciudad se desarrollen con la mayor calidad posible. Esto incluye el trabajo de los Espacios de Cuidado Diario —donde también funciona un Centro de Innovación Tecnológica— y distintos dispositivos que la organización lleva adelante en articulación con otros actores. 

Entre ellos se encuentran Rondas de Paz, una iniciativa orientada a la prevención de las violencias en escuelas primarias de la ciudad, y Talleres de Crianza “Los primeros 1000 días”, un espacio que busca fortalecer a las familias con herramientas de cuidado y protección para que ningún niño o niña pierda el cuidado familiar. 

A esto se suma el trabajo de desarrollo de capacidades, orientado a brindar herramientas a adultos y equipos técnicos, así como una fuerte tarea de incidencia en políticas públicas y articulación con actores del sistema de protección de derechos. “Creemos fuertemente en el trabajo en conjunto y la corresponsabilidad con el Estado”, explica. 

Cuando le preguntamos qué la impulsa a seguir eligiendo Aldeas después de tantos años, su respuesta es clara: la convicción. “Creo profundamente en el rol de las organizaciones de la sociedad civil y me enorgullece formar parte de una organización que trabaja para defender los derechos de los niños”. 

A lo largo de estos años vivió muchos momentos significativos. Entre los más especiales, destaca aquellos vinculados con la creación de nuevos servicios para la comunidad. “Cuando se abre un nuevo dispositivo y ves rápidamente el impacto que tiene en las familias y en los chicos, es muy gratificante”, explica. 

También guarda en la memoria historias concretas de transformación: familias que lograron fortalecerse, mujeres que pudieron salir de situaciones de violencia y reconstruir sus proyectos de vida, y niños que crecen y aprenden a pasos agigantados.  

Pero si hay algo que Melina subraya especialmente es el valor del trabajo colectivo. “Nada de esto se logra sola. Todo es posible gracias al equipo. Hay personas maravillosas, con mucho compromiso y profesionalismo”. 

Si tuviera que elegir palabras que resuman su recorrido en Aldeas, menciona tres: gratitud, aprendizaje y defensa de los derechos. Gratitud por la posibilidad de trabajar en una organización con la misión que tiene Aldeas; aprendizaje por todo lo compartido con compañeros y compañeras de la filial y de toda la organización; y defensa de los derechos como horizonte permanente. 

Antes de cerrar la conversación, deja un mensaje para quienes acompañan nuestra labor: “La responsabilidad de cuidar a los niños y niñas es de toda la sociedad, cada uno desde su lugar. Y cada aporte de nuestros Amigos SOS, cada articulación y cada alianza llega a quienes lo necesitan. Por eso les agradecemos profundamente y los alentamos a seguir acompañando esta tarea, que busca que cada niño y niña pueda crecer en familia y con sus derechos garantizados”.