Desde temprano, el equipo se repartió las tareas y comenzó a trabajar en distintos sectores del predio. Hubo actividades de pintura, mantenimiento y mucha energía puesta en renovar diferentes espacios de las casas. Poco a poco, esos lugares de todos los días fueron tomando otra forma y color, gracias al trabajo y al compromiso compartido.
Y, por supuesto, también hubo tiempo para hacer una pausa. Entre pinceles y herramientas, compartimos un almuerzo, conversamos y tuvimos la oportunidad de conocernos un poco más entre los equipos de Universal Assistance y Aldeas Infantiles SOS.
El trabajo realizado tuvo un impacto directo en espacios que utilizan habitualmente más de 30 niños y niñas, ayudando a que puedan contar con mejores lugares para compartir, jugar y crecer.
Gracias a Universal Assistance por compartir esta jornada y por seguir construyendo juntos más y mejores oportunidades para las infancias, las adolescencias y sus comunidades.