VOCES DE ALDEAS – 31.08.26

17 años acompañando historias 

Te invitamos a conocer a Claudia. Ella es cuidadora y forma parte de la Filial Luján desde 2009. Desde entonces, acompaña a niños, niñas y adolescentes en distintos momentos de sus vidas, compartiendo sus logros, aprendizajes y desafíos. 

Claudia conoció Aldeas Infantiles SOS a través de un aviso en una revista donde buscaban cuidadores. “Me llamó la atención y quise saber más sobre el trabajo que hacían”. Después de conocer la organización y nuestra misión, envió su currículum y, tras varias entrevistas, comenzó su recorrido en Aldeas. 

Al principio cubría vacaciones y francos de otras cuidadoras, lo que le permitió conocer distintas casas y comenzar a construir vínculos con los chicos y chicas. “Esa primera etapa fue muy importante para aprender el trabajo y entender todo lo que implica este rol”. 

Desde entonces, los acompaña en su día a día —en la escuela, los turnos médicos y sus rutinas— y también frente a los desafíos que puedan surgir. “Lo más importante es escucharlos y acompañarlos tanto en los buenos momentos como cuando atraviesan momentos difíciles”. 

Después de tantos años, hay algo que sigue disfrutando especialmente: “Ningún día es igual a otro. Siempre aparecen nuevos desafíos. Cada niño, niña y adolescente tiene su personalidad, sus tiempos y su historia", y eso hace que Claudia siga aprendiendo y buscando nuevas maneras de acompañarlos. 

Entre los momentos que más recuerda están los logros, tanto los grandes como los pequeños. "Ver a un adolescente terminar la escuela, compartir una salida que esperaban con muchas ganas o verlos ganar confianza e independencia son experiencias que emocionan. Ser testigo de esos cambios y saber que uno estuvo ahí acompañando ese proceso es una de las mayores satisfacciones que me da este trabajo”. 

Aprendizaje, empatía y acompañamiento son las tres palabras que Claudia elige para resumir su recorrido. "Aprendizaje, porque cada niño y niña me enseñó algo distinto. Empatía, porque acompañar implica comprender las historias y los tiempos de cada uno. Y acompañamiento, porque eso es, en definitiva, lo que hacemos todos los días: estar presentes y ofrecer un espacio donde los chicos puedan sentirse cuidados”. 

Y antes de despedirse, deja un mensaje para todos nuestros Amigos y Amigas SOS: “Gracias por confiar en Aldeas y por ser parte importante de todo lo que hacemos”.