Voces de Aldeas
– 13.12.25
Compromiso que trasciende: 15 años de Ricky en Aldeas
A 15 años de su llegada, Enrique Sosa –o Ricky, como lo conocen todos– repasa su recorrido y las experiencias que lo marcaron en su trabajo en Aldeas Infantiles SOS.
![]()
Cuando recuerda el inicio de su camino en nuestra organización, vuelve a enero de 2010, fecha en que decidió postularse para una vacante laboral que terminó abriéndole la puerta a un mundo que hasta entonces desconocía. “No sabía de Aldeas ni había escuchado sobre la organización. Hoy agradezco haber enviado esa postulación, porque me permitió descubrir un sector que no conocía y en el que encontré un enorme sentido”.
Desde aquel comienzo, su crecimiento fue constante. Hoy, como Coordinador de Finanzas de la Oficina Nacional, trabaja junto a los equipos administrativos de todas las filiales y acompaña tareas contables, administrativas, financieras y de control interno, orientadas a asegurar el uso responsable y eficiente de los recursos destinados a los programas.
“Somos un engranaje más —comenta—, pero un engranaje muy necesario para que todo lo demás funcione”.
A lo largo de estos 15 años, vivió muchas etapas y transformaciones dentro de la organización, pero hay algo que permanece intacto: su elección diaria de trabajar en Aldeas. “La organización creció muchísimo, pero mantiene lo esencial. Para mí, elegir trabajar en un lugar que tiene un fin social y que contribuye a mejorar la vida de otras personas es una decisión que me llena de orgullo”.
![]()
Aunque su rol está más vinculado a los números, los momentos que más lo marcaron están ligados a los programas. Ricky recuerda especialmente algunas experiencias:
“La salida de un niño que se revinculaba con su familia de origen o conversar en la calle con un joven egresado de un programa de vivienda asistida… esas son experiencias que te marcan. Escuchar testimonios de los niños y niñas que viven en cuidado alternativo o las cuidadoras de los ECD también son momentos que te nutren y hacen palpable el resultado del trabajo que hacemos”.
Si tuviera que elegir una palabra que resuma su mirada sobre la organización, sería “oportunidad”. “Aldeas es un mundo de oportunidades: para los donantes que apoyan nuestro trabajo y son parte de una causa muy linda; para los niños, jóvenes y familias que participan en los programas, sin dudas; y también para quienes trabajamos en la organización. Es un lugar que impulsa el desarrollo profesional de cada uno de nosotros”.
Antes de cerrar, Ricky comparte un mensaje para quienes acompañan la misión de Aldeas:
“No es posible Aldeas Infantiles sin nuestros donantes. Por eso, quiero agradecerles el apoyo y alentarlos a que nos sigan acompañando, para continuar cambiando la realidad de más niños, niñas y sus familias”.