22 octubre 2018

Taller Crianza Positiva

En el marco de la formación de las cuidadoras y en la línea de Crianza Positiva, se realizó un taller titulado: “La mirada: Construcción del otro”.

En el marco de la formación de las cuidadoras y en la línea de Crianza Positiva, se realizó en el día de la fecha, un taller titulado: “La mirada: Construcción del otro”. Para comenzar se compartió en audio, un relato de Eduardo Galeano “La Historia de las miradas”. Esto dio pie al tema central del taller donde se las veía a las cuidadoras expectantes con el relato.

        

Mientras se avanzaba con la presentación de las diapositivas, las participantes fueron contribuyendo con comentarios relacionados y ejemplos cotidianos y de sus propias vivencias en su infancia y adolescencia, algunos ejemplos generaban mucha risa y otra nostalgia.

Se definieron los conceptos de VER y MIRAR y las diferencias entre ambos. En cuanto al trabajo con los Niñas, Niños, Adolescentes se espera que además de ver (sentido de la vista), podamos “Mirarlos” en su totalidad, mirar sus ojos, mirada, como se sienten, prestarles atención, etc. “Vemos todo lo que miramos, pero no miramos todo lo que vemos; basta tener los ojos abiertos para ver, pero para mirar necesitamos ejercer, en alguna medida, la voluntad” (José Moreno de Alba).

Se conversó respecto a la importancia de mirar al otro; no mirarlo es como “quitarle existencia”.

También se habló de las “profecías autocumplidas”, en como condicionamos la conducta de los demás en relación a la idea que tenemos de ellos y en base a eso, actuamos.

"La expectativa que me hago del otro puede tener en él un efecto negativo o positivo, dependiendo del tipo de influencia."

Se habló respecto a las redes sociales y que mediante las mismas, solo vemos pero no es posible mirarse. Por lo cual, las personas, a pesar de estar conectadas, se sienten solas y esto favorece a las enfermedades mentales como la depresión.

Luego, como el cuento de Eduardo Galeano “El Mar”, donde el niño al ver la inmensidad del mar, le dijo a su padre: “Ayudame a mirar”. Se llevó al trabajo con los niños,niñas y adolescentes y del rol que tenemos de “ayudarlos” a mirar y enfrentar este mundo y sus desafíos.

En cuanto a las miradas, se reforzó que estas tienen que ser: amorosas, pacificas e inclusivas.

Para lograr esto, es importante y necesario “reencontrarnos” con nosotras mismas, con el sentido de trabajar con niñas, niños, adolescentes y jóvenes y reencontrarnos con cada uno con los que nos toca trabajar.