FILIAL MENDOZA
– 11.07.25
Un espacio para escuchar y ser escuchadas.
Desarrollamos un taller muy especial para fortalecer las capacidades de cuidado desde la reflexión, el diálogo y el autoconocimiento.
En la filial mendocina, mujeres de nuestra comunidad participaron de un encuentro muy emotivo, en el que reflexionaron sobre prácticas de crianza a partir de sus historias de vida.
Iniciamos el día presentando la jornada: un espacio seguro que les permita -desde el rol de madre, cuidadora o adulto responsable- pensar y abordar la crianza de niños y niñas con afecto, respeto y confianza.
Las asistentes se dividieron en grupos pequeños para construir un “árbol de la crianza” a partir de láminas y papeles de colores. Con mucho entusiasmo, volcaron momentos significativos de sus vidas en las raíces, mientras que en el tronco escribieron recuerdos o conocimientos personales que consideren importantes para el cuidado de chicos y chicas.
Al completar sus afiches, cada grupo tuvo la oportunidad de presentar su trabajo y expresar cómo se sintieron durante la actividad, qué las impactó más y qué aprendieron de las historias plasmadas. Para cerrar el día, dejaron sus reflexiones finales y agradecimientos en “hojas” que pegaron en las ramas de sus árboles para terminarlos.
Estos talleres, que tienen como protagonistas al diálogo, la escucha y la experiencia, son cruciales para brindarle a las familias y adultos responsables herramientas de crianza positiva que garanticen infancias plenas, sanas y en ejercicio de sus derechos.
Agradecemos a Milagros Vidart, psicóloga de la Asociación Civil “Flores del Barrio”, por liderar este hermoso encuentro junto a nuestro equipo técnico.